domingo, 19 de septiembre de 2010

Fragmento de El Zahir

"No fui al Pilar, esa mañana, ni al cementerio; fui, en subterráneo, a Constitución y de Constitución a San Juan y Boedo. Bajé impensadamente, en Urquiza; me dirigí al oeste y al sur; barajé, con desorden estudioso, unas cuantas esquinas y en una calle que me pareció igual a todas, entré en un boliche cualquiera, pedí una caña y la pagué con el Zahir. Entrecerré los ojos, detrás de los cristales ahumados; logré no ver los números de las casas ni el nombre de la calle. Esa noche, tomé una pastilla de veronal y dormí tranquilo."

Un fragmento de El Zahir de Borges, que es mágico para mí porque aunque sea ficción, ocurrió cerca a mi casa. Es más, quiero creer que el boliche en el que Borges se deshizo de la moneda, en la calle que es igual a todas, fue derrumbado hace un par de décadas y ahí se edifico este sitio desde el que escribo estas palabras.

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