martes, 14 de septiembre de 2010

Felipe tendrá 12 años y tiene un súperpoder: puede levitar. Lo hace por fracciones de segundo, pero dejemos que imagine que vuela.

Francisco tiene el súperpoder de la imaginación: crea mundos y vive en ellos. Lleva una doble y hasta triple vida. Vive en el futuro recordando el pasado que aún no ha sucedido. Vive en el pasado. No vive en el presente (porque el presente no existe).

Cristina tiene el súperpoder de olvidar. Puede hacer que las cosas nunca hayan sucedido tan sólo con suponer que fueron un sueño. Esto le quita la culpa y la necesidad de pedir disculpas.

Manuela dice que no tiene súperpoderes, pero que le gustaría poder volar, poder teletransportarse, poder correr a una gran velocidad. Dice que usaría sus poderes para hacer el bien.
Pero lo duda si el súperpoder que le otorgan es la invisibilidad.

George tiene el súperpoder de leer y ser cualquier personaje de los libros. Lo emocionante de este poder es la posibilidad de crear finales diferentes. Finales alternativos.

Ana tiene el súperpoder de cruzar miradas. Este súperpoder es un arma. Es capaz de enamorar y romper un corazón en una fracción de segundo.

Yo; yo quiero tener el superpoder de manejar a mi antojo las leyes físicas que rigen el planeta. Ojalá pudiera hacer que la tierra rotara sobre un eje horizontal, momentáneamente. Ojalá pudiera hacer desaparecer la fuerza de gravedad de mis pies, y de un salto atravesar kilómetros. En segundos, minutos, horas, llegaría.

1 comentario:

graciefer dijo...

Mira que esa nebulosa del fondo a la izquierda está siendo un poco grosera.

(O es mi superpoder de encontrar formas en todas partes)

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